
Las convocatorias con jurado siempre generan expectativa, pero también muchas dudas e interrogantes, especialmente en aquellos que comienzan a incursionar en estos ámbitos profesionales y artísticos. ¿Qué hacer para mejorar las chances de éxito y minimizar las frustraciones?
Los concursos, publicaciones y exposiciones son una maravillosa oportunidad de reconocimiento en un contexto que pretende ser objetivo, y presentan la oportunidad de exponer piezas únicas en un ambiente mucho más flexible y libre que el comercial. Daremos algunos consejos que pueden mejorar las oportunidades de los concursantes, y por otro lado, haremos unas sugerencias a los jurados y organizadores para unificar criterios de evaluación. Para los concursantes Como primer punto proponemos buscar y elegir el concurso apropiado para cada joyero y obra. Se podrá buscar, para este fin, las piezas premiadas en las ediciones anteriores e investigar las preferencias de los jurados. No se trata de presentar sólo lo que se cree que gustará, pero tampoco tiene sentido exponerse a un muy probable rechazo por presentar una maravillosa pieza en el lugar equivocado. Los integrantes del jurado son los que finalmente definen los lineamientos del concurso o muestra, así que sus tendencias nos darán una buena idea de lo que favorecerán. Buscaremos además un concurso que nos seduzca, un buen tema puede ser una gran fuente de inspiración.
Como segundo punto se deben leer y comprender las bases. Es conveniente desde el comienzo saber con exactitud cómo y cuándo hay que presentar el material para la selección, y planificar holgadamente qué se presentará y su tiempo de ejecución. Estos temas son especialmente importantes, si tenemos alguna duda luego de leer meticulosamente las bases, siempre se brinda un mail o teléfono de contacto para preguntar las veces que sea necesario.
En cuanto a la fecha de entrega, hay que tener en cuenta que algunos organizadores permiten que el material a presentar llegue posteriormente (siempre que el sello de envío este dentro de las fechas límite), pero otros cuentan con que toda la documentación o las piezas estén en el lugar para la fecha de límite de entrega. El envío se deberá realizar completo y bien empacado, es difícil que los organizadores logren encontrar dos paquetes o información separada y relacionarlos a una misma obra. Otro punto importante a tener en cuenta es el pago de la inscripción.
Algunos son gratuitos o muy económicos, otros por ser en dólares o euros, pueden llegar a ser un tanto costosos, sobretodo si posteriormente se debe sumar el valor del envío. Muchos concursos se manejan hoy en día a través de Internet, lo que facilita ampliamente el envío de imágenes, pero si hay que enviar por correo la pieza o un dibujo es mejor averiguar con anterioridad valores, seguros, tiempos, etc. Las empresas de correo toman los dibujos como una obra de arte original, así que el costo y los tramites para el envío pueden llegar a ser realmente complicados.
Los jurados tienen la difícil tarea de elegir a los “mejores”, muchas veces entre cientos o miles de opciones, así que en lo posible trataremos de dar la mejor “primera impresión” y tratar de hacerles el trabajo lo más agradable y fácil posible. Con esta clara intención en mente, veremos los temas que incluyen a la presentación: Imágenes o dibujos: Sabemos la importancia que tienen las imágenes de alta calidad, no queremos ser el concursante que queda descalificado en menos de un segundo debido a una imagen pobre. Se debe buscar interés y comprensión de parte del jurado de la manera más sencilla y rápida posible. Si lo que se presenta son fotografías, es recomendable que queden en manos de expertos que tendrán en cuenta no solamente la joya en sí, sino también la calidad y fuerza de la imagen. Por otro lado, si son dibujos, estos deben reflejar exactamente la misma dedicación que se puso a la pieza.


Qué hacer
-Evidenciar con exactitud la función y la escala del objeto (anillo, colgante, collar). -Indicar, preferentemente sin la necesidad de flechas, la orientación de la foto, con ayuda del fondo, las sombras y la gravedad.
-Si la pieza tiene algún movimiento o detalle significativo, debe quedar representado.
-Si la presentación consiste en varias imágenes de diferentes vistas o piezas, debe haber una unión entre ellas, un mismo lenguaje que haga natural y continua la presentación.
-Tener cuidado con el retoque digital de imágenes, revisar en las bases para asegurarse que sea permitido, y en ese caso dejarlo en manos de un experto que lo haga correctamente al punto de que pase desapercibido. -Tener especial cuidado con los tamaños y extensiones de los archivos a enviar, lo mismo con los formatos y su orientación si son impresos, estos están normalmente especificados con exactitud en las bases.
-Siempre etiquetar las imágenes de acuerdo a las instrucciones especificadas y poner especial atención en mantener el anonimato en los concursos que así lo exigen, identificando la documentación con un seudónimo. No cumplir con esta norma significa una inmediata descalificación.
Qué no hacer
-Evitar distracciones en las imágenes, como por ejemplo, composiciones desequilibradas, fondos de texturas muy grandes para pequeñas joyas, fondos arrugados o descuidadamente colocados, demasiado espacio vacío, colores o sombras excesivamente fuertes o luz que encandile.
-Nunca presentar una imagen fuera de foco, con una exposición incorrecta o con cualquier falla técnica.
-Evitar usar modelos vivos a menos que la imagen resultante sea profesional e ilustre de alguna manera aspectos cruciales del trabajo.
Título de la obra, Memoria Descriptiva y textos en general Nos interesa que el jurado sienta curiosidad, que no quiera detenerse hasta conocer completamente la obra.
Buscaremos entonces un buen título y una memoria descriptiva que, de manera coherente y sencilla, explique la relación con el tema propuesto por el concurso o la intención detrás del diseño de la pieza. La meta es no dejar al jurado confuso o desinformado preguntándose cuál es la función del objeto, su escala, de qué material está hecho, etc. Por obvio que parezca, escribiremos toda la información de forma clara. Un formulario prolijo y completado con claridad asegura que la información sea brindada correctamente. Guardar una copia de toda la información enviada (formularios, imágenes) con la información del concurso (fechas, reglamento, correos enviados), así se estará preparado en caso de ser seleccionado.
Revisar toda la presentación con las bases en mano y buscar ayuda de amigos o colegas de confianza que, preferiblemente, tengan algo de experiencia en el rubro.
Personas objetivas, sinceras y de crítica constructiva, que como observadores imparciales y de mirada fresca pueden tener una mejor perspectiva que el artista. (Este proceso de discusión-revisión se puede dar en cualquier momento, no necesariamente al final, siempre es bueno escuchar, comprobar si se puede defender el concepto o si conviene tal vez ajustar algo).

Disfrutar de la experiencia, los concursos son una excelente oportunidad para dejar volar la imaginación y probar habilidades dentro de un entorno competitivo. Si al final se es rechazado, no se debe tomar como algo personal, hay una infinita cantidad de razones por las cuales pudo haber sucedido. Lo mejor en estos casos es tratar de obtener algún comentario de parte de los jurados para tomar la experiencia como una lección o preparación para la próxima oportunidad. Las opciones que tiene el jurado son pocas, en los concursos hay un primer premio y en algunos casos segundo, tercero y menciones.
Para las exposiciones los espacios son normalmente reducidos y lo mismo aplica para las publicaciones, es decir, dentro de un grupo de cientos son muy pocos los que tienen la posibilidad de llegar al podio. La tarea del jurado es descartar las obras menos apropiadas para el caso, según su punto de vista, lo que no significa exactamente que las eliminadas sean malas.
Para el jurado y los organizadores
Ser jurado de un concurso es una gran responsabilidad y se debe tratar de ser lo más objetivo posible. En toda elección humana es difícil dejar de lado los gustos y experiencias propias, por esta razón proponemos que para cada concurso, los organizadores o los jurados en conjunto, creen una “planilla” donde se califique lo que para ellos es más importante a tener en cuenta en el momento de la evaluación.
De esta forma, unificando los criterios y teniendo en cuenta diferentes temas importantes de la joyería, se tratará de no quedar deslumbrados, sino de juzgar las piezas desde diferentes puntos de vista como podrían ser: coherencia de la creación con el tema del concurso, calidad de la pieza en cuanto a fabricación y diseño, calidad de las terminaciones, calidad de la presentación, creatividad, ergonomía, costos, capacidad de reproducción en serie, etc. (cada muestra tiene un fin y prioriza algunos temas sobre otros). Tener estos criterios definidos y armar una lista de puntos a calificar, es también de gran ayuda para que los participantes puedan entender por qué razón su pieza fue o no seleccionada y de esta forma, ver claramente en qué punto se podría mejorar. Así se le podría quitar a los concursos el sabor amargo de no entender las decisiones secretas del jurado y, en cambio, convertirlas en una excelente herramienta de aprendizaje para los concursantes.
Proponemos también a los organizadores de los concursos tratar de seleccionar un jurado lo bastante diverso para intentar una visión más general, con diferentes puntos de vista, donde cada uno de ellos favorecerá y podrá resaltar diferentes características de las piezas. Esto, en conjunto con la planilla, puede dar buenos resultados, convirtiéndose así en un excelente espacio de discusión que como final excepcional podría volcarse en un documento que relatara la experiencia desde el interior.
NJ, 18 Ene 2012-El pasado 15 de Enero tuvo lugar l