
Once joyerías dedicadas a la venta mayorista participaron por primera vez de la exposición Presentes Primavera 2011, una feria internacional de decoración, regalos, textil, marroquinería y, desde ahora, joyas.
Realizada en La Rural de Palermo, entre el 18 y el 21 de agosto, recibió en su predio de 30.000 metros cuadrados a más de 25.500 asistentes. La exposición Presentes nació en agosto de 2002 cuando un grupo de firmas del sector de regalos y decoración decidió armar un proyecto propio con el objetivo de atender las reales necesidades tanto del expositor como de los concurrentes. Desde aquel entonces la feria - que se realiza dos veces al año - fue creciendo a pasos agigantados. Según datos de la organización en cada edición de la exposición Presentes se acercan alrededor de 25.000 visitantes, se acreditan 12.500 comercios y participan aproximadamente 290 expositores que logran concretar contactos y operaciones con empresas no sólo de Argentina sino también de Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, India, Uruguay, Paraguay y China, entre otros países.
Vincularse con comerciantes de todas las regiones del país, mostrar sus colecciones, conocer las necesidades de sus clientes y posicionar la marca, son algunos de los motivos que incentivan a los expositores a participar en este tipo de eventos. El rubro de las joyerías tiene una exposición exclusiva, pero debido a que fue suspendida, un grupo de empresarios del sector pensó en Presentes como una buena alternativa para no perder su espacio público. “Todo se dio muy rápido. Se armó en quince días y a pesar de que nos faltó tiempo para publicitarlo los resultados son positivos, se generaron ventas desde el primer día”, destaca el dueño de Tadeo Joias, uno de los gestores de la iniciativa que ya lleva diez años dedicados a la comercialización de alhajas en plata, plata con oro y acero quirúrgico. La apuesta es convocar a más expositores para la próxima edición que se realizará del 15 al 18 de marzo de 2012. “El mejor incentivo es vender. La cuenta es sencilla: cuántos más colegas, más convocatoria de público y, por lo tanto, más posibilidades de ventas”, analiza.


Claro que la posibilidad de generar ventas es más que atractiva para los comerciantes, y la expectativa de comenzar nuevos contactos con los visitantes abre una oportunidad para probables negocios, a concretarse a futuro, que nadie quiere perder de vista.
“Desde las 9 de la mañana se ve gente con carpetas anotando presupuestos. Se nota que vienen a trabajar más que a hacer sociales y eso realmente ilusiona. Me ha tocado atender a personas del interior del país que pasaron y se quedaron a averiguar por los productos, los precios y las formas de entrega”, dice Ariel Viña de María Banús, una joyería que se especializa en piezas en acero.
Para el empresario sería injusto evaluar esta primera participación del rubro en la exposición ya que por falta de tiempo no se le pudo dar la difusión que les hubiese gustado, pero confía en que la próxima edición va a cubrir todos esos detalles que en esta ocasión no llegaron a cumplirse. “Este es sólo un primer paso. Ahora se trata de sembrar una semilla que sin lugar a dudas en uno o dos años va a dar sus frutos”, asegura Viña.
Para Gustavo Koroyan, integrante de Comité Ejecutivo, la empresa encargada de la organización de la exposición, la incorporación del rubro joyería complementó la oferta de la feria y se espera poder colaborar con el crecimiento del sector. Por ello, para esta primera participación se les brindó las herramientas y el apoyo necesario para que todo saliera prolijo. “Unos días antes nos reunimos con los expositores para relevar sus necesidades y dentro de lo que se pudo tratamos de satisfacerlos.
Trabajamos arduamente y nos movimos con bastante rapidez para darles desde las vitrinas, los escritorios y paneles hasta la difusión de su incorporación en todos los medios”. Para Koroyan esto es sólo el comienzo, por eso, para el próximo año ya tienen pensado destinar al sector de las joyerías un espacio exclusivo de 1000 metros cuadrados -para su debut tuvieron aproximadamente 300- v Las promotoras de Ben J v Tadeo Joias tuvo el stand más vistoso del sector y la gente lo notó. unot regalaron sonrisas al por mayor.
“Vamos a agrandar la superficie porque ya hay reservas de espacios para joyeros que confirmaron su presencia en la próxima edición”, resalta. Los costos de los stand con el equipamiento incluido varía entre $ 575 y $ 600, de acuerdo a la superficie.
“Por suerte tuvimos algunos clientes nuevos y mucha gente que se acercó a preguntar”, comenta Lucila Balut de El Cielo Platería quien se reconoce una adicta a las ferias y está casi segura de que volverá a ocupar un espacio en la edición de marzo.
Para Marcelo Nudel de Ben Junot, el éxito en la feria tuvo un toque de gracia impensado: dos monjas compraron para su congregación una importante variedad de piezas religiosas. “El dicho dice ‘Dios proveerá’ y proveyó. Ojalá que con el tiempo venga todo el episcopado”, dice entre risas el empresario. En este sentido, el dueño de la joyería cree que lo importante no es la cantidad de visitantes sino la calidad. “Prefiero tres que vengan a trabajar que a cinco que vengan a pasear”, asegura.
La seguridad no es un detalle menor para las joyerías y la organización de la exposición interpretó bien esa necesidad. Por eso, la edición 23 con Presentes Joyas tuvo un sector exclusivo, cerrado por vidrios, y con personal de vigilancia que recorrió los pasillos las 24 horas del día.
Exposición Presentes, coinciden los expositores, es una gran oportunidad. Saben que para muchos de ellos, que no tienen locales a la calle, las ferias comerciales son sus vidrieras y la posibilidad de contactar potenciales clientes del interior del país. Ahora sólo resta esperar la próxima edición.