
Era un día como cualquier otro. Mi jornada laboral comenzaba tranquila. Abrí el mail, como todas las mañanas, y entre la pila de mensajes había uno que resaltaba… una “pepita de oro virtual” que emanaba un brillo único
por entre una maraña de mensajes grises y aburridos. Fue la primera vez que leía algo con respecto a Yanina Faour y su marca Oleana. Enseguida quedé cautivado por la evidente fusión estética entre lo clásico y lo vanguardista que Yanina logró transmitir con la impronta de Oleana.
De la mano de Gaby Herbstein, quien a mi criterio, es la fotógrafa publicitaria más influyente de la Argentina, Yanina realizó una serie de fotos de moda que destacan sus creaciones únicas de una manera fresca y actual. Lo más interesante del caso de Oleana, y es lo que justamente pretendo destacar en esta nota, es su apuesta a la moda a partir de su colección de joyería Art Nouveau. Quien conozca un poco de historia del arte (o haya al menos leído las notas de historia publicadas recientemente en Estilo Joyero) sabrá que el movimiento Art Nouveau es un estilo antiguo, que tuvo su auge a principios del siglo XX y cayó en desuso hace ya mucho tiempo. Yanina Faour, reflotó ese estilo en sus joyas y lo aggiornó a la estética actual rioplatense. Entonces, ¿cómo es posible que algo antiguo resulte “cool”? La clave está en el marketing.
Como fotógrafo publicitario siempre me he visto absolutamente intrigado por el comportamiento de los joyeros en materia de publicidad y promoción. ¿Por qué es tan distinta la forma de vender un jean, una pollera o un sweater, a la de un anillo o un par de aros? Si en definitiva, tanto la ropa como las joyas son artículos que usamos para vernos mejor, más atractivos, con más onda. Las marcas de ropa, zapatos y carteras gastan en nuestro país miles de pesos en campañas publicitarias que evidentemente dan resultado y atraen clientes, ya que de lo contrario no harían semejantes inversiones.
Entonces, ¿por qué no podemos copiar el modelo? ¿Por qué fue Yanina Faour una de las pocas empresarias de joyería en Argentina que se animó a dar este paso? Obviamente no es la primera en sacar fotos de joyas con modelos, pero es la primera del rubro en darle ese toque de glamour con nivel internacional.
Mi sensación en general, es que pocos joyeros entienden a la publicidad como una inversión, por lo tanto disponen de los recursos mínimos e indispensables para esto, y casi nadie se la juega haciendo algo novedoso. Yanina entendió que para vender hay que estar en boca de todos, hay que generar un vínculo con la marca y con la estética de los productos, hay que hacer que el consumidor vea a sus productos como objetos de culto, y que los “adore” por encima de cualquier otro de la competencia. Para eso, hay que generar esa imagen, esa impronta con la que el cliente se pueda relacionar. Es mucho más fácil relacionarse con una cara que con una joya flotando sobre un fondo negro. Los textiles transformaron hace años su industria en una industria de moda, de consumo, de temporadas, de liquidaciones y lanzamientos. Sino, un jean no sería ni más ni menos que un jean, y un anillo, hoy en día, da lo mismo que sea de cualquier marca. Eso tiene que cambiar.



El efecto Oleana
La marca comenzó en 2003 por la capacidad creativa y empresarial de Yanina Faour. Luego de vivir por un largo periodo en los Estados Unidos, abandonó su carrera para seguir más que una tradición familiar, la pasión que lleva en su sangre.
El diseño exquisito y moderno de cada joya que Yanina crea, logra un diálogo constante entre el mundo de la moda y el de la joyería, integrando en cada detalle diseño, estética, feminidad y glamour. Sus diseños son lujosas creaciones en oro 18 kilates y plata 925, con piedras preciosas, semipreciosas y con materiales no tradicionales.
“En mi búsqueda por develar el poder y misterio de las alhajas como pequeños talismanes que conjugan el arte, el lujo y la naturaleza, recurrí a la belleza de la orquídea, mítica flor, como punto de partida para mi búsqueda”, declara la empresaria.
“Rescaté la estética de la Belle Epoque y utilicé técnicas de la alta joyería que datan de años de experiencia y expertise, enseñadas de generación en generación por artesanos en talleres de distintas partes del mundo, casi como un trabajo de estirpe. Hoy esas técnicas perfectas, con altos standards son descubiertas por mi equipo de trabajo y junto con mi diseño, ofrecen un arte con una mirada desde Buenos Aires”, comenta Yanina Faour sobre su inspiración para armar esta colección y esta joya en particular El impacto que Oleana generó con sus colecciones y su imagen, trascendió las fronteras del rubro joyero y del país. Parece mentira que con su pequeño y algo escondido local en Recoleta, esta diseñadora y su marca se hayan divulgado de tal manera. Es así, que sus creaciones llamaron la atención de los ejecutivos de la marca de cosméticos Guerlain “Joyeros en el arte del tratamiento”, que seleccionaron a la joven diseñadora para realizar una charla sobre las propiedades de la orquídea.
Guerlain ya apoya internacionalmente a varios jóvenes joyeros, como es el caso de Lorenz Baumer, el talentoso arquitecto, artista y joyero, creador de maravillas arquitectónicas, quien fue el encargado del diseño de packaging del Rouge G, inspirado en un lingote de oro. En el caso de Yanina Faour, Guerlain la eligió por tener en sus líneas Art Déco y Art Nouveau, orquídeas como inspiración.
NJ, 18 Ene 2012-El pasado 15 de Enero tuvo lugar l